Girasoles, Milagros y Afectos.

“…Cogeremos los girasoles del fin del año…” Djavan.

 

Quiero fingir que mi alma no llora en forma de moco, tos y resfriado.
Agarro la excusa para cantar silbar por las calles, esa musiquita que habla de Milagros.

 

La agarro muy fuerte.
La dejo ir.

 

Tú traición, una más, dejó nuestra casa sumida en la enfermedad.

Una nube de parásitos imaginarios, nos atacan.

 

A las únicas y verdaderas propietarias de esta, nuestra, casa.

Una mujer, fragilizada y precaria, asistida por una perra con alma de loba durante trece años.

Nos queremos y consolamos.

Durante estos trece años ha habido intentos de emocionarme. A veces he dejado que crean que lo han logrado.

 

Me gusta comprobar hasta dónde quiere llegar la miseria humana, la mezquindad y el desamor.

Nadie ha logrado desplazar ni un milímetro a Habiba de mi corazón.

Todas las “candidaturas” han fracasado o han sido rechazadas.

 

 

 

Tengo unas amigas que son como diamantes.

Aquilatadas en nuestra experiencia de mujeres maduras.

Somos duras, nuestras aristas cortan, y somos muy sensibles, acristaladas.

Desechadas por la mercadotecnia, que todo lo mide.

Descatalogadas, y sin prisa por responder.

Meditabundas, mismo en grupo, aportando soledades ricas y llenas de conflictos, problemas cotidianos y contradicciones.

 

 

 

Tres conflictos y quince insultos más allá, recuperó el aliento.

Eso pensaba.

El aliento no volvía y se dio un tiro de bronco-dilatador, del más barato.

Cura más, y respiras mejor…

 

Guerreras, Chamanas y Travestis.

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El antropólogo español Alberto Cardín, escribió un ensayo titulado “Guerreros, Chamanes y Travestis”, haciendo una aproximación científica a “…las culturas que denominaba “Exóticos”, por no haber tenido contacto con la civilización occidental y no estar contaminadas por su moral….”

Nos ilustra sobre prácticas milenarias en la que los Guerreros debían pasar por experiencias homosexuales para iniciarse como tales, antes de ir a la Batalla.
De las experiencias de Chamanes que se veían a sí mismos como pertenecientes al sexo opuesto, o quienes simplemente por haber nacido con esa naturaleza eran considerados como tales por el resto de la Tribu.

Los “Grupos exóticos” se consideran la gente, con carácter exclusivo. Por eso en cualquier lengua indígena se nombran a sí mismos como “La Gente”.

Cardín advierte de que el relato “etnográfico” de la vida de los “exóticos”, no hace más que mostrarnos realidades lejanas a la sociedad occidental de consumo, y del Capitalismo.

Nos muestra como lejos de este mundo de “seres válidos” o “inválidos” para la reproducción del Sistema Capitalista, sí abandonemos esa pretendida ingenuidad conservadora que dice que “no son gente como dios manda”, existen desde hace miles de años realidades sexuales alejadas del paradigma-constructo socio-sexual de Occidente, unívoco llamado “heterosexualidad”.

La “moda antropológica” de una sociedad, o lo tenido como norma de etiquetado de los seres que la componen, sus comportamientos, y sus aspectos, calificados como “negativos”, “invertidos” o “nefandos”, dependiendo de lo mojigata que fuera la sociedad o el tiempo que les tocara vivir, están dirigidos a segregar a quién no puede producir hijos, como futuros herederos y perpetuadores del propio sistema Capitalista.

De las religiones monoteístas, que proscriben “tales prácticas”, por tanto a tales personas, ha heredado la Sociedad Capitalista y Post-Capitalista este asunto que mezcla moral, reproducción de la especie y “miedo-tabú” a una identidad alternativa a la norma, que sugiera “la libertad sexual” de los individuos que la compongan para saltársela.

Es por tanto en nuestras sociedades, para nada “exóticas”, en las que surgen los conflictos con los homosexuales, las lesbianas, y las y los transexuales, sin entrar a detallar cada problemática de manera individual.
Pretender que una Ideología combativa tendente a una Revolución Social en pos de la Igualdad de los Seres como es el Feminismo, “comulgue” con los mismos aspectos religiosos, morales, reproductivos del Sistema Capitalista, sería trasnochado y cuando menos anacrónico. Un oxímoron.

Toda revolución implica un cambio de Paradigma Social y el Feminismo no será el que se libre.

Pretender formar una “tribu” dentro del Feminismo, que sólo acepte “hembras biológicas”, eludiendo así las opresiones y dificultades de las mujeres transexuales, resulta llamativo, dado el carácter de Igualdad de Género que persigue, como fin último, esta Revolución Feminista.

Cada parte de la sociedad deberá trabajar aspectos particulares para confluir en ese modelo social ideal a conseguir, libre de opresiones, de clase y de género.
Carecen de relevancia “catálogos de identidades”, un re-etiquetado sexual, occidental, plagado de apóstrofes como “Cís, Pan, y Asexual”, que poco encaje podrían tener en sociedades con otro paradigma como son África en su conjunto, o los países llamados arabo-islámicos, en los que estos decálogos carecen de realidad social, y de la suficiente profundidad para calar en sociedades que no viven inmersas en el Post-Capitalismo de manera real.

El Feminismo jamás ha coincidido con el puritanismo, al que ha combatido en pos de la Libertad Sexual en la década de los 70 en el siglo XX, incluyendo estas realidades alternas e identitarias, a las que ahora un pequeño grupo pretende negar y lanzar al abismo, de manera insultante, tachándolas de “represoras”, “protagonistas”, “violadores” y demás carnaza que todas conocemos.

Y sí, han leído bien, “carnaza” para que el Patriarcado vea, exultante como uno de sus postulados, esto es negar la condición de mujeres a las transexuales, intenta calar dentro del Feminismo como una Contra-Revolución, recién llegado de la Meca del Capitalismo: el mundo anglosajón.

Echen un vistazo a la Ley Transexual de Uruguay, al Sistema de Cupos para la Comunidad Trans en Argentina, y verán que otros modelos ya funcionan, de manera inclusiva, no sin fricciones. Nadie dijo que la Revolución Feminista era el Paraíso.

Sí, es hora de desterrar esa ideología cursi y romántica “del mundo ideal” y ponernos codo con codo a derribar todas las opresiones.
Ese lenguaje agresivo que clama por “las hembras biológicas” esgrimido como arma arrojadiza contra el Colectivo Transexual, y la respuesta a su vez agresiva de este, no tiene cabida en este tipo de Debate cuyo fin último es la Igualdad.
En la Igualdad no hay “bandos”, ni “piedras” que arrojarse ante “anatemas y blasfemias”, más morales que teóricas.

-“Guerreros, chamanes y travestís” Alberto Cardín.
https://www.boolino.es/es/libros-cuentos/guerreros-chamanes-y-travestis/
“Mujercitos” Susana Vargas. Editorial RM, México. La ilustración de este post es de esta publicación.
http://www.yaconic.com/los-mujercitos/

El hijo más bello de Çanakkale.

Joven durmiendo, miniatura de Levni, Museo del Palacio Topkapi.

Todo comenzó un mes antes.

Volverlo a ver significaba para ella un mar de incógnitas, pero esta vez, en un Océano de certidumbre.

Sus palabras ya no significaban nada para ella.
Su opinión no era tenida en cuenta.

Quizás ella había deseado verle para tener la certeza de que ni le amaba ni le había amado jamás.

Cuando él percibió la frialdad y la altura de la mujer, se sintió minúsculo, insignificante. Miserable.

El placer fue real, para ambos. Nada más allá para ella.

Él fingió que estaban en igualdad de condiciones, hasta que exhibió todo su plumaje de celos, comparaciones y un último intento de abatirla, cual presa de su cacería.
No podía imaginar que ninguna de sus palabras, pensadas para herirla en lo más profundo, hacerle el mayor mal posible, no tenían ningún efecto en ella.

La juventud, el placer con otros hombres menos dañinos, y el gusto por la contemplación masculina que ella había desarrollado en ese año sin verse, lo dejaron fuera de combate.

Ni una sola de sus palabras fueron tenidas en cuenta, y al darse cuenta, arremetió contra ella desde la distancia que da el cyber-mundo.
Ella es real. Siempre lo ha sido, con la ayuda de pasar graves contratiempos, cánulas en sus venas para salvar la vida.

La frialdad de lo que realmente es importante en la vida la poseía. Temeraria, tenaz, poco preocupada por su aspecto. Ella prefería la palabra portuguesa “Destemida”, menos arrogante y que explicaba de manera excelente la ausencia de temor.
Su femineidad no es mañosa, no es artera. No se “produce” de manera artificial.
Él le recrimina precisamente eso.
Quizás ella le suscite mucho temor, ante lo débil de su identidad.

Conversa con una amiga sobre lo andrógino de sus posiciones. Una elección tanto vital como biológica.
Comieron juntas sentadas en una calle de la playa.
Un hombre en bañador, lleno de tatuajes se cruzó con una mujer de manto saharaui, contemplados por un músico callejero rumano, con un címbalo atado a su espalda.
Todos fingieron ignorarse, en un ejercicio brutal de post-colonialismo.

Las dos amigas estupefactas por la escena, acaban conversando con un indigente mexicano sobre el espacio público, la democracia y el derecho a transitarlo, ocuparlo y compartirlo.

Subir y bajar en un avión turbo-hélice, de los que se usan aquí para transitar de una isla a otra, le hizo bien.
A la vuelta se asoma a la pantalla, y allí está.
El hombre más bello de Çanakkale, deseándola.
Ella le desea también.

Ilustración: “Joven durmiendo”, miniatura de Levni, Museo del Palacio Topkapi.

Kirkê. Circe. Κιρκη.

AmazighLana

Has derramado el vino sobre mi manto negro.
No sabes el agravio que le has hecho a la Vid.

¿Acaso tus manos y las de Telémaco no están manchadas de sangre?
¿Por qué si no rehúyes la mirada?
Tus ojos bajos, pidiendo ayuda, delatan la sangre en tus manos.
La Vid y el Sarmiento te aborrecen.
Tus palabras revelan que serás ánade, si no sabes libar a los Dioses.

Soy Kirkê, a la que llaman Bruja.
Sigo aquí, en esta isla de las Hespérides.

Sí, yo, la que salvé y enamoré a Ulises.
La que transformé a sus marineros en cerdos.
Sólo por amor a él, les devolví su forma humana.

Hoy vienes a pedir mi conjuro, mi libación para lavar tus manos regadas con sangre.
Y riegas mi manto con vino, en tu torpe proceder.
No sabes cuánto te maldecirán la Vid y sus Sarmientos.

Mi nombre viene de los aros de plata que recubren mis pulsos.

Kirkoó.

Mis aros tintinean mientras estudio la forma de salvarte.

No tendrás siervo ni sierva que te asistan.
Seré una sola con Telémaco.
Madre e hijo, tú Penélope.
La del hilo mágico, vienes pidiendo magia.

Pides ciertamente lo imposible.
No es la magia quién te sanará y devolverá alegría a tus días.
Sólo el perdón de la Vid y el Sarmiento te darán la serenidad, que de mis aros solicitas.

Te daré como esposo a quién mató a tu Rey.
Era su padre, y por eso los Dioses abominan aún más de su crimen.
Podrás así volver su vida retorcida, cual sarmiento, o dulce como la uva de la Vid.

En tu mano quedará, él, y su futuro.
Su futuro es tu futuro.
¿Y vienes a pedir Magia?

¡Justicia para Khadija! Las “Afros” en el “feminismo europeo”. ¡Hola, somos la anécdota!

Hoy, escribo para “Afroféminas”.

Afroféminas

¡Justicia para Khadija! Las “Afros” en el “feminismo europeo”. ¡Hola, somos la anécdota!

Lo que nos pase a las mujeres “al sur de Algeciras”, parece no incomodar demasiado al feminismo blanco, europeo.

Quizás, sólo las torturas, violaciones y capturas para la Trata Sexual, merecen la atención de un Feminismo, con gusto por los titulares, el morbo, el destaque personal, y la escasa, o nula, atención que nos merece el día a día de las Mujeres en Marruecos, Argelia, Túnez, Egipto o el Sáhara Occidental.

El caso, llamado “La Manada marroquí”, ignorando el nombre de la víctima-apenas una niña de 17 años-llamada Khadija quién pasaba el Ramadán junto a familiares en una “aldea” desconocida para ella, marroquí, secuestrada, violada, y puesta en venta como prostituta por sus secuestradores, que cobraban a los violadores que acudieron a la llamada del Machismo Bárbaro del medio rural norteafricano.

Evitaré los detalles morbosos, ya que han rellenado las únicas crónicas periodísticas en este país sobre el…

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Carnavalizar…

Esta será la única opción que nos deje la Cretinocracia.

Consumir, el único Derecho garantizado.

Carnaval, la única manifestación popular admitida.
Tribunales, ejércitos de policías de variados nombres y uniformes, nos impedirán hablar.

Ya lo hacen.

El Carnaval es alegre.
Chabacano.
Sórdido.

Quien conoce Brasil sabe, que después de que la muchedumbre baile por horas y horas, queda un rosario de violaciones, torturas y asesinatos.
Cuentas desgajadas y ensangrentadas por una fiesta que muda su calendario en función de la Cuaresma.

Acaba el Miércoles de Ceniza.
La Ceniza, símbolo de luto en la cultura judía, es la clave con la que pasar el resto del Año.

¿Besó usted al Soldado de Plomo polaco?
Muy bien.

¿Bailó con Pierrot y Colombina, la pastora?
Muy bien.

¿Votó usted en las últimas Elecciones?
Muy bien.

El jueves posterior, vuelva usted a la esclavitud diaria.
Sólo seis días de Carne.
El resto del año, ceniza.
Bienvenido al Fallo Humano. Es la norma.