“Décimas de Carmita García”, por Juan Betancor, Tuineje Fuerteventura 1900-1996.

1

“Dice Carmita García

-Si no cambia mi intención

me marcho con mi Ramón

al llano de Bastián Díaz.

Ya no quiero más folías

tampoco quiero bailar

sólo quiero amar

y por lo tanto me voy.

La que siempre he sido soy

si bien me saben mirar.

2

Quise con ansia a Ramón

y él me adoró con ternura

y fue tanta mi locura

que le entregué mi corazón.

Y aquella dulce ilusión

mi casa me hizo dejar

sólo por ir a abrazar

al hombre que tanto adoro.

¡Ay! cuando lo pienso lloro

y sufro por querer gozar.

3

Mi hermano marcha a la guerra

para defender a España

y yo pisando esta tierra

por culpa de quién me engaña.

Sola dejé la cabaña,

pobre choza en que nací

por eso lloro ¡ay de mí!

que me perdí sin reparo

y tendré que pagar caro

el amor que puse en ti.

4

En el amor como la rosa

que tan bonita parece,

cuando en el rosal se mece

no hay que dudar que es hermosa.

Es cual la luz primorosa

que nos alumbra de día,

es cual la mujer perdida,

o, mejor dicho, cual yo,

pobre flor que se perdió

en el rosal de la vida.

IIª parte.

1

¡Válgame dios, que locura

lo que en la costa ha ocurrido,

que para tener marido

no fue necesario el cura!

Resplandeció la hermosura

de un hombre y una mujer

que se supieron querer

con la bendición del cielo

y de cama el duro suelo

dónde se entabló el placer.

2

No hubo siquiera un colchón

donde poder arrullar

la venus que supo amar

las fibras del corazón.

3

Tan solo se oyó un clamor,

según afirma un muchacho.

porque todo el hombre macho

exclama un ¡ay! de dolor.

La culpa tuvo el amor

que siempre ha de ser chiquillo

y así corrió el barranquillo

y las gavias se llenaron

y los amantes mataron

todo el salón y el polvillo.

“En Fuerteventura se llama “salón” a un ligero manto salinoso que cubre los márgenes de los terrenos cultivables cuando la sequía es persistente. Esta hace también que la capa superior de tierra de la gavia se haga más fina; este es el “polvillo”, nota de edición original.

Fotografía de la autora: «Batalla de Tamasite», tabla al óleo de la Iglesia de Tuineje.

“Fuerteventura, Propiedad, “Señorío” y Nazis”.

En estos últimos años se ha hablado mucho sobre los “Hoteles Ilegales” construidos en el ahora “Parque Natural de las Dunas de Corralejo”.

Nos enteramos por un diario de que la actual propietaria de la ilegalidad en cuestión es “Riu-Hoteles”, que “cambió” la Jurisdicción de la “Isla de Lobos” al gobierno por una “moratoria de 70 años” a la “concesión” que le fue retirada por realizar obras ilegales, y le fue concedida por el Gobierno de Mariano Rajoy.

La “Propiedad” tiene muchas particularidades en Fuerteventura, al establecerse esta con la “Conquista” y la Potestad del “Señorío” que incluía también poder nombrar alguaciles y regidores, otorgada por Enrique III de Castilla alrededor de 1434, y que es abolido por las “Cortes de Cádiz” en 1811.

Antes de instaurarse el “Señorío”, la Tierra era compartida de forma comunal, no exenta de conflicto, por la población aborigen, denominados “Mahos”, conformada por grupos nómadas que realizaban pastoreo y otras actividades relacionadas.

Mis bisabuelos poseían una casa de “dos alturas”, con “alpendre” y Aljibe de “Caliche”, en los “Llanos de Hospinal”, municipio de Antigua.

Eran agricultores y tuvieron muchos hijos, caso frecuente entre finales del Siglo XIX y 1925, cuando mi abuelo abandonó la isla para trabajar de “Botones” en el “Hotel Santa Catalina” de Las Palmas de Gran Canaria, después de salvarse de la “Guerra de Marruecos”.

Con la enfermedad de mi bisabuelo, ya a finales de la década de los 60, cerraron la casa y quedó vacía, ya que toda la familia había emigrado al Sáhara o a las “Islas mayores”.

Se “vendió” la casa, sin la firma de ninguno de sus hijos e hijas, y herederos por derecho de la “propiedad”. Hoy es propiedad, sí aún sigue con vida, de una mujer anciana con el mismo apellido de mi bisabuelo y probablemente pariente.

El “Alpendre” está derruido por el robo de la viga de Tea que sustentaba el “Alto” de la casa y en completo abandono.

Hablemos ahora de “Jandía”, “Handía” como reza en los documentos de 1434 o la “Dehesa de Handía”, situada en el extremo sur de la isla de Fuerteventura.

La “Propiedad” de la “Dehesa de Handía” fue de la misma familia de “Señores de Handía” desde la Conquista hasta 1932, en que la vendieron a Gustav Winter, un Nazi que se instaló en Madrid y trabó relación con la familia heredera y se la compró.

Gustav Winter aterrizó en la isla majorera y se construyó un “castillo”, según la voz popular, en la Cordillera de Cofete, no lejos del caserío de mismo nombre.

Impuso “Winter, el Nazi” el mismo trato a los habitantes del lugar que venía siendo usual desde los tiempos del “Señorío”, esto es un “impuesto económico” por cada cabra, gallina, camello que entrase en la “Dehesa” huyendo los habitantes de Cofete hacia los municipios de Pájara o Tuineje.

Winter proyectó una urbanización turística en “La Pared”, y construyó un aeródromo de tierra en la Punta de Jandía. La Urbanización fue construida y es propiedad de sus herederos a día de hoy, aunque estos han vendido una parte de “Handía” a “Lopesan” una empresa hotelera de triste recuerdo de Gran Canaria.

Y he aquí que el hijo del Nazi conserva su Propiedad, “Riu-Hoteles” es propietaria de la “Isla de Lobos” y sólo puedo llorar en la ruina de la casa de mi bisabuela Quiteria…